Si eres seguidor de este blog, te habrás fijado en que prestamos una especial atención a la salud auditiva en todas sus vertientes. Esto implica que no solo hablemos de patologías que pueden afectar a tus oídos, sino que también hablamos de su funcionamiento o de cómo se realizan las pruebas para comprobar el estado de nuestros oídos, como puede ser el caso de una revisión auditiva completa.

Hoy os hablaremos de otra prueba, la impedanciometría, que se centra en el funcionamiento del oído medio. Esta prueba tiene un nombre muy revelador, pues lo que hace es, efectivamente, medir la resistencia generada en los distintos componentes del oído medio, especialmente en el tímpano, a raíz de un estímulo sonoro.

Una impedanciometría consiste de dos partes: la timpanometría y el reflejo estapedial.

 

Timpanometría

 

Esta primera “etapa” es bastante sencilla. Después de que el especialista se asegure de que no existe ningún tipo de obstrucción en el conducto auditivo que impida realizar la prueba debidamente, éste colocará un aparato en el oído del paciente cuya función es modificar la presión del aire y provocar que el tímpano se mueva de un lado a otro. Se trata de una prueba otorrinolaringológica completamente indolora y objetiva, y sirve sirve para valorar la respuesta del oído medio para poder valorar el estado del mismo.

 

 

Reflejo Estapedial

 

La segunda parte de la impedanciometría es el reflejo estapedial. Básicamente consiste determinar el umbral donde un sonido fuerte es capaz de generar la reacción inconsciente de contraer el músculo del estribo para proteger el oído. Esto provocará un aumento de la impedancia de la cadena osicular debido a la disminución de su movilidad. La intensidad a la que se desencadena este reflejo se registra y posteriormente se estudia para tener una orientación sobre el comportamiento del nervio auditivo que está más allá del propio oído, en el cerebro.

 

Impedanciometría pediátrica

 

La impedanciometría no es una prueba invasiva, no requiere de ninguna acción o participación por parte del paciente y se realiza en un minuto o menos. Con estas características, es una prueba que se puede hacer perfectamente en niños, incluso en recién nacidos. Ten en cuenta que pese a que el procedimiento es el mismo que para los adultos el equipo que se usa debe estar habilitado para realizar esta exploración a unas frecuencias determinadas para niños, sobretodo para recién nacidos.

Desde Claso te recomendamos encarecidamente que cuides de tu salud auditiva en todo momento, y que conozcas las distintas pruebas y procedimientos para conocer cuál es tu situación y cómo mejorarla en caso de que sea necesario. Si a pesar de toda esta información te quedan dudas, contacta con nosotros sin dudarlo!