Las dificultades de algunos pacientes a la hora de poder desplazarse hasta el centro auditivo es uno de los mayores problemas con los que nos encontramos los audiólogos. Un porcentaje muy elevado de los usuarios de audífonos, o de las personas que los necesitan pero no los usan, son personas de avanzada edad. Muchos de ellos presentan dificultades motrices que les hacen su día a día más difícil, desde una reducción de la movilidad de sus dedos hasta verdaderos problemas para desplazarse desde su domicilio. Estas suelen ser las causas más significativas para que algunos de nuestros mayores rechacen el uso de audífonos, perdiendo así la oportunidad de escuchar correctamente y exprimir al máximo sus sentidos. Y es una verdadera lástima, teniendo en cuenta que ya se han aportado soluciones eficaces.

Sobre la movilidad fina, muchos pacientes en esta franja de edad muestran temores respecto a su capacidad para manipular los audífonos de manera correcta. “¿Podré ponérmelos cómodamente?”, “¿y si se me caen al suelo?” o “¿podré cambiarles las pilas?” son algunas de las principales dudas que nos comentan algunos de estos pacientes. Por suerte, estos miedos desaparecen una vez probados los audífonos.

Podemos considerar que las dificultades manipulativas se han convertido en un falso mito porque ya hace muchos años que las marcas de audífonos mejoraron considerablemente el diseño de sus productos para solucionar estos problemas. Hoy en día existe una gran variedad de modelos con grandes diferencias no sólo orientadas a la potencia necesaria sino también al tipo de usuario que lo utilizará. Podemos encontrar diferentes adaptadores para el oído que nos permiten escoger cuál será el más cómodo para el paciente a la hora de introducirlo en su canal auditivo. Existen botoneras grandes para poder cambiar ajustes de manera fácil e incluso apps intuitivas, claras y de fácil manejo para poder cambiar estos ajustes. Ya no hay solo modelos con pilas de diferentes tamaños, según las necesidades del paciente, sino que los audífonos recargables son ya una realidad totalmente afianzada, permitiendo una recarga de los aparatos sencilla. Todas estas mejores han llevado a que cualquier persona, sean cuales sean sus circunstancias personales, pueda encontrar un modelo que se adapte perfectamente a sus posibles limitaciones.

Respecto a los problemas para desplazarse, hasta ahora tenían difícil solución. Muchos pacientes no pueden acudir regularmente a un centro auditivo para adaptarse unos audífonos, o para hacer reprogramaciones por cambios en su audición, debido a impedimentos físicos. Problemas para andar, transportes sin adaptar a sillas de ruedas, debilidad física, ausencia de un centro auditivo en su población… Normalmente esto deriva en personas que no utilizan ayudas auditivas a pesar de necesitarlas. En otros casos, estas acaban adquiriendo sus audífonos en centros que quizás no satisfacen correctamente sus necesidades auditivas solo por el mero hecho de estar cercanos a su domicilio. En ambos casos, son personas que no disfrutan de su audición como deberían. Por suerte, este problema ya está solucionado.

Conscientes de esta problemática, los principales fabricantes de audífonos, como Resound y Phonak, llevan ya un tiempo investigando para poder evitar estos desplazamientos y así conseguir que los audífonos lleguen a más gente. Desde hace poco más de un año, los audiólogos podíamos hacer reajustes online con ciertas limitaciones pero ahora mismo eso ha cambiado. Por fin se han derribado las últimas barreras técnicas que evitaban que pudiéramos realizar todos los ajustes a distancia, lo que implica que ahora podemos acompañarte a distancia desde el primer día de adaptación y durante toda la vida de tus audífonos. Esta nueva metodología de trabajo es lo que denominamos teleaudiología. El único requisito es poseer un teléfono móvil o tablet con conexión a internet. Ya sea sola, si es una persona familiarizada con el uso del móvil, como ayudada por un familiar, cualquiera puede disponer de unos audífonos perfectamente programados sin tener que salir de casa. De esta manera, los audiólogos conseguiremos que las personas con dificultades para desplazarse puedan disfrutar de la audición que se merecen. Además, en el caso de Claso, incluso pueden comprar sus audífonos a través de la web sin necesidad de visitar ningún centro.

Como se puede ver, gracias a la mejora en el diseño de los audífonos y a la teleaudiología, en la que Claso somos pioneros en España, hemos conseguido superar los dos principales escollos a la hora de que las personas mayores puedan disfrutar de una correcta audición. En Claso, siempre nos hemos preocupado por la salud y la comodidad de nuestros pacientes, aún más de las personas de la tercera edad que tanto nos han dado. Se han sacrificado mucho por construir un mundo mejor para todos y quizás es el momento, cada uno desde nuestra pequeña parcela, de devolverles el favor.